miércoles, noviembre 29, 2006

Oh no!


Hoy he probado un nuevo restaurante. Me lo habían recomendado.
Al verme solo, el camarero se ha apresurado a ofrecerme el periódico. En los restaurantes, a los hombres solos quizás por compasión, se nos ofrece siempre la lectura de un periódico para ayudarnos a disimular nuestra soledad. Yo que me considero un vocacional de comidas solitarias, jamás he soportado leer mientras como, y menos aún comer mientras estoy leyendo. Son sentidos contrapuestos que nunca he conseguido armonizar. Pero para no hacerle un feo al inexperto camarero he aceptado su ofrecimiento advirtiéndome a mi mismo que en caso de regresar, dejaré bien claro que prefiero comer sin la ayuda del periódico.
Por otra parte, ni el tamaño de la mesa ni el tamaño de los periódicos están hechos el uno para el otro. Necesitas hacer un auténtico ejercicio de papiroflexia para ir girando las páginas de manera mínimamente ordenada sin generar un auténtico caos. Al final terminas leyendo y aprendiendo de memoria sólo lo que dice la primera página y simétricamente la última, con publicidad incluída.
Por esa razón y puesto que me estaba comiendo media docenita de hermosas y frescas sardinas a la plancha, me ha llamado la atención una noticia con su foto y todo: La hamburguesa XXL de Burger King ya no es la más calórica de la empresa. Una semana después de que el Ministerio de Sanidad les pidiera que retiraran la publicidad de esta macrohamburguesa con 971 calorías, equivalente a las que contienen nueve platos de macarrones con tomate o nueve huevos fritos, la cadena de comida rápida ha dado un paso más en las raciones gigantes: ha sacado a la venta la "triple whopper", una hamburguesa con tres grandes filetes de carne que tiene, al menos, 1.040 calorías. El artículito seguía con toda clase de manifestaciones de los que están a favor y en contra de este tipo de comidas.
A mi, la polémica de lo que es bueno para comer y lo que no lo es, no me interesa en absoluto. Lo que si me ha llamado la atención es lo mucho que tienes que desencajar las mandíbulas para poder devorar a ese gigante. Su tamaño te obliga de entrada, a gesticular exageradamente el rostro y poner cara de tiburón. Entre el cuchillo y el tenedor, los sofisticados palillos orientales y los bocados de escualo hay verdaderos abismos.

2 comentarios:

abulafia dijo...

Oh no!! por un momento he pensado que el escribidor de este blog, se había "trastocat", él, con su comida japonesa, sofisticada, exquisita, él un sibarita donde los haya come hoy hamburguesa!!!.
Triple "mazacote" de calorías, malas malísimas...
Bueno hasta que no he leido el escrito he sufrido, hasta palpitaciones, y es las fotos a veces engañan...

joanet dijo...

Encara no m'he tornat tan boig Abulafia.
Quan menjo bocata, m'agrada que sigui de pernil o de xorisso. I sempre, amb pà amb tomàquet!