miércoles, diciembre 13, 2006

Sopa de letras


Miro y leo en mi plato estos titulares: Vladimir Putin, conocido como el pacificador de Chechenia, vacía un frasco entero de polonio sobre su cabeza por confusión, creyendo que era un crecepelo. A los 80 años de edad, Fidel Castro contrae matrimonio en la Habana con la conocida cantante norteamericana Madonna. Osama Bin Laden aparece extrangulado en su apartamento de Manhatan. La interpol descubre en Siberia el zulo donde vivía escondido el buscado ex presidente George W. Bush. Elvis Presley aún está vivo en un geriátrico de Minessota...
De todas las sopas de mi recuerdo la que más me gusta es la sopa de letras por lo que tiene de lugar de encuentro de gastronomía y de literatura. El soplar la cuchara caliente, hacer saltar unas letras y la imaginación. Asomarse a un plato de sopa que lleve el alfabeto dentro implica echarle una ojeada a todo aquello que aún está por escribir. La literatura del futuro. Versos que están por descubrir y titulares de periódicos inventados que navegan en busca de una noticia que los libere del eterno pulular por los confines de la nada. Frases, libros y versos que esperan ser creados con todas las letras de una sopa de letras.

No hay comentarios: