martes, marzo 13, 2007

Prehistórico percebe


Sin prejuicio prestablecido, prefiero presentar con preferencia, sin prefacios ni preámbulos al prehistórico percebe.
Quien pregone de preciar a esta preciosa y primitiva proteína de mar, predispone a hacer pensar que se trata de un preeminente profesional del paladar.
Yo me presto a predicar que soy un perfecto depredador del precitado percebe aunque previamente prefiero preguntar el precio para poder preservar con prudencia, mi ya preestablecido presupuesto. Un kilo de percebes presupone pagar 230 (pre)euros, por lo que probar el percebe precisa disponer de un previo pretexto para priorizar este privilegio. Si el profano nos pregunta cuál es la procedencia y profundidad que este preciado prepucio marino, una precisa respuesta puede procurar prelucir los pormenores primitivos de este predecesor del crustáceo que vive apretado y en pétreas colonias apiñado. Los percebes precisan del sol y de prepotentes olas que se propaguen contra los precipicios y acantilados costeros para proporcionarles la precisa presión que provocará posteriormente su preciado sabor. Luego los percebeiros, perfectos partisanos, le plantan cara con su primitivo duelo al mar, capturan a los preciados percebes para nuestro pivilegiado paladar.
Esto es imposible describirlo con la "p":
Su tamaño ideal, mítico para el paladar, es el de un pulgar de carpintero o la cabeza de un
carallo, que traducido, es de un glande.

5 comentarios:

Lalodelce dijo...

Predigo privarme premeditamente de probar percebe.

Julio Quirino dijo...

Adoro Perceves!!!E se forem acompanhados por umas canhas ou por um vinho verde bem fresco, é o paraíso!

joanet dijo...

presentí perfectamente tu precaria predisposición a probar el percebe, lalodelce.

joanet dijo...

Obrigado por a sua nova visita no meu blog julio. Os perceves são um bem de deus!

milsabores dijo...

Me encantan los percebes. Antes los traían a Caracas, ya no los encuentro y se me hace agua la boca pensar en ellos.