lunes, marzo 19, 2007

Gastronomía neoliberal


Hoy por curiosidad, he dado una ojeada al día que publiqué mi primer lonely lunch en octubre del año pasado y he comprobado con cierta sorpresa, que sin proponérmelo, y como el que nada, ya llevo escritas ciento y pico experiencias gastronómicas solitarias. Nunca he tenido veleidades de escritor porque nunca se me ha dado demasiado bien escribir. Desde siempre me he sentido mucho más cómodo expresándome a través del mundo de las imágenes. Ya de niño, pronto descubrí que poseía bastante más destreza para dibujar que para la palabra escrita. Luego hice bellas artes y todo siguió rodado. Por eso me ha sorprendido bastante que mi reciente adicción al blog, me haya impulsado a escribir como no creo haberlo hecho nunca antes en mi vida. Y si algo he averiguado en está breve experiencia, es que escribir es un acto marcadamente narcisista.
Pero de lo que si puedo permitirme presumir un poco es de mi paladar. Si dicen que al hombre se le conquista por el estómago, conmigo lo tienen perdido. El estómago no me interesa lo más mínimo y solo me dejo seducir por el paladar. Ese mal llamado paladar que no es otra cosa que las papilas gustativas de la lengua, hermanadas con las olfativas y, es en este pequeño espacio, cerca del cerebro, donde tiene lugar toda la fiesta. Tampoco me gusta que me llamen gourmet porque suena a refinamiento excesivo, a pretencioso y a de derechas. Aunque no me agradan las etiquetas, prefiero que me llamen gastrónomo neoliberal. Si Aristóteles dijo aquello de que 'el hombre es lo que come', a mi me gusta saber y reconocer todo lo que como. Busco siempre la cocina básica, primitiva y no suelo alimentarme de estrellas Michelin. También le he descubierto auténtico placer onanístico al acto de comer en solitario los días laborables, y procuro convertir la mesa en mi particular laboratorio de placer -de ahí el título del blog- y no así encambio, los fines de semana. Ya no recuerdo muy bien porque le puse el subtítulo al blog de 'mi curiosa relación con el pez', pero sospecho que fué motivado porque históricamente y al menos dos veces por semana, suelo comer sashimi de primero o de segundo. Si bien comunicativamente he fracasado, al menos me lo como crudo. Una metáfora entre comer o ser comido.

5 comentarios:

Pasaba por aqui dijo...

Después de leerte, sí. Es verdad. Estoy de acuerdo contigo. Puro narcisismo.
Pero también parece que te lee alguien. Cuídalas!

Lalodelce dijo...

Yo soy de poco comer, digamos que la comida no me entusiasma mucho. Generalmente como porque tengo hambre, no porque sí, así que en un momento de hambre casi todo sirve siempre y cuando huela bien. Y esa baklava?

joanet dijo...

Gracias por haber pasado por ahí, pasado por aquí.


Hoy ha sido día de comer un escuálido sanwich en la oficina, lalodelde. Me ha parecido que no valía la pena comentarlo y esa baklava que tan bien has reconocido, la tenía guardada por ahí de otra vez.

Dolceviola dijo...

Joanet è un tramezzino? me ne parli? anche io ogni tanto li mangio!!! CIAO

joanet dijo...

Non è un tramezzino dolceviola. Come sai, sono tornato da poco tempo dalli Emirati Arabi e questo è un dolce chiamato baklava fatto con lamine di pasta sfoglia, ripieno con una crema di nocce e bagnato in sciroppo di miele. C'è una varietà che incorpora anche i pistacci. Ciao dolce napolitana.