sábado, enero 31, 2009

Rodaballo Olímpico


No es fácil encontrar un buen rodaballo salvaje en pleno invierno. En esta época del año, los ejemplares que se venden en las pescaderías, suelen ser de piscifactoría. No obstante y gracias a un inesperado regalo de un amigo pescador, hoy he comido auténtico rodaballo salvaje. 
Con la parte oscura del pez hacia abajo, lo he cocinado al horno con un poco de vino blanco y una pizca de aceite de oliva. Lo he colocado sobre una cama de patatas panadera confitadas y, cinco minutos antes de terminar la cocción, lo he rociado con unos cuantos ajos, fritos con guindilla, pimentón y vinagre. Una receta simple y eficaz que invita a exclamar -Manjar de dioses!. Mi amigo ha aportado el pez y yo he colaborado con el horno y el vino. Nada menos que una botella de blanco suave procedente de la margen izquierda del Rhin, entre Rheinhessen y Alsacia: un Müller Thurgau. Naturalmente, hemos brindado por Dioniso el dios griego del vino, hijo de Zeus y Sémele, que la mitología romana convirtió después en Baco.
Con tanta deidad en la mesa, no he podido dejar de pensar lo bien montado que lo tenían los griegos, con todos sus dioses juntitos allá en el Olimpo. Dioses olímpicos para cada cosa y para cada caso. Todos ellos muy humanos y muy a mano.
En las grandes religiones monoteístas la cosa cambia bastante aunque también tenemos muchas alusiones al vino o a la gastronomía. Dice el antiguo testamento, que Noé maldijo a su hijo Cam porque este lo descubrió borracho y desnudo a causa del yayin, que significaba vino en hebreo. Este hecho no pareció inmutar a Yahvé, que en aquella época tenía un carácter muy inestable e irritable; fué sin embargo el propio Yahvé que posteriormente prohibió el consumo de vino en el interior del templo por aquello de poder discernir entre lo santo y lo profano. 
No obstante, en el nuevo testamento vemos la buena relación que tuvo Cristo con el vino cuando en las bodas de Canaán fué la misma Virgen quien le comunicó que la fiesta peligraba ya que el vino se había terminado. También vimos en el cenáculo de Jerusalén que Jesús tomó el pan y el vino como símbolos de comunión entre sus apóstoles. El apóstol Pablo escribió una vez: "Ya sea lo que comáis o bebáis, o hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios".
No es cierto que el budismo sea estrictamente vegetariano. Siddhārtha Gautama su fundador, en las enseñanzas y textos del Tripitaka, permite comer carne o pescado con excepción de la de caballo, elefante, perro, serpiente, tigre y leopardo. En cambio se aconseja no beber vino o consumir intoxicantes que puedan alterar negativamente la mente.
Sabemos que el jamr (vino) está prohibido en el Corán. Y éste puede provenir de cinco especies de frutos: uvas, dátiles, miel, trigo y cebada; porque su fermentación alcohólica turba la razón. No obstante si se permite el consumo de vinagre proveniente del vino. Para los musulmanes, la prohibición del vino no sólo se ciñe al consumo sino también a la tenencia y tráfico del mismo. A pesar de ello, la vid se cultivaba tanto en Oriente como en al-Andalus, cultivo este muy extendido en zonas de secano, dedicando la mayor parte de la producción a la elaboración del vino aunque también se producía mucha uva fresca y de manera especial, las pasas que formaban parte en la preparación de muchos platos de la cocina andaluza.
Cristianismo, Islam, Hinduismo, Budismo, Judaísmo, Sijismo, Mormorismo...
Visto lo que hay, creo que me quedo con las vidas, aventuras y deslices de toda la variedad a mi disposición de dioses, héroes y otras criaturas mitológicas del Olimpo.
Por eso mi rodaballo de hoy, en lugar de ser un simple rodaballo al horno, es un rodaballo Olímpico 

4 comentarios:

lalodelce dijo...

... y brindamos olímpicamente por este post!

Anónimo dijo...

Soy una persona abstemia por naturaleza,siempre me ha faltado algo para acabar de saborear una buena comida,pues el agua no va...envidiando los que saborean,con moderacion los manjares con un buen vino...tu explicacion del vino de hoy aun me causa mas envidia...y encima me culturiza y el rodaballo,pienso copiar tu receta ya,aunque sea de piscifactoria...¿con que bebida podre acompañarlo?gracias Joanet cada dia contigo y con las respuestas de tus lectores aprendo algo mas...MALEN

Anónimo dijo...

Me encanta esta receta, yo la practico, pero con otros pescados, y siempre es buena.
Saludos
TX

Camille dijo...

Me encanta el rodaballo, pero nunca me he atrevido a cocinarlo en casa.

Se me ha antojado una copa de ese vino, me encantan los vinos alemanes. Especialmente los de uva riesling.

Los griegos es que eran la leche, eh?